viernes, 11 de septiembre de 2009

Las ballenas levantan la “voz” cuando hay ruido de barcos

Las ballenas levantan la voz durante sus cantos para poder ser escuchadas cuando hay mucho ruido de barcos. Las orcas, suelen hacer más llamados y chasqueos cuando están cazando que cuando viajan, lo que sugiere que esas charlas durante las comidas son clave para coordinar las cacerías.

image Pero investigadores estadounidenses, han descubierto que las charlas de las ballenas se ven afectadas por el ruido de los motores de los barcos.  El tráfico naviero que hay en las costas del estado de Washington, Estados Unidos, y en la Columbia Británica, Canadá, está enmascarando los llamados de las orcas.

Así fue que descubrieron que, del mismo modo que una persona alza la voz cuando hay mucho ruido, las orcas están produciendo llamados más estruendosos para poder ser escuchadas entre el ruido de los barcos.

Como nosotros nos quedamos afónicos cuando tenemos que levantar la voz, el producir llamados más agudos está teniendo efectos adversos en las ballenas, ya que deben gastar mucha más energía de la que suelen consumir durante una cacería.

En los últimos años, la población de ballenas de la zona bajó de 97 a 85, y los investigadores creen que se debe a una combinación de factores, como la baja de la población de salmones, su alimento, la exposición a contaminación tóxica y el ruido de los barcos.

Las orcas son animales sociales, y suelen andar juntas de a grupos de 20 ballenas. Dependen mucho de sus llamados, que las mantienen unidas. Cada grupo tiene su llamado distintivo, no son universales.

Los investigadores vienen grabando los ruidos de los barcos y los llamados de las ballenas dese 2007. Y lo que descubrieron es que deben emitir llamados más fuertes para poder ser escuchadas durante las cacerías.

Según las regulaciones locales, los barcos pueden pasar hasta 90 metros de distancia de las ballenas. Pero el equipo de investigadores está pidiendo que se aumente a al menos 180 metros, para estar seguros de que ya no llega tan fuerte la contaminación sonora que está perjudicando a las ballenas.

Fuente: NationalGeographic