martes, 14 de abril de 2009

Descubren 210 nuevos asentamientos de orangutanes negros en Borneo

Vía El Mundo

No todo son malas noticias para los grandes simios. Un grupo conservacionista americano ha descubierto una nueva población de orangutanes mientras inspeccionaba los bosques de una zona montañosa al este de la isla de Borneo, en Indonesia. Allí encontraron 219 asentamientos de estos primates.

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Erik Meijaard, de la organización ecologista americana The Nature Conservancy, afirmó que si bien no pueden asegurar el número exacto de ejemplares, el cálculo más prudente estima que al menos hay 700 orangutanes, por lo que fácilmente su número podría llegar hasta 1.000 o 2.000.

Para Biruté Mary Galdikas, una científica canadiense que ha pasado más de 40 años estudiando animales en su hábitat natural, encontrar una población de la que la ciencia no tenía noticia siempre es importante, y más una de este tamaño. Además, quiso hacer especial hincapié en que estos ejemplares encontrados pertenecen a la rara subespecie del orangután negro de Borneo.

Se estima que en la Tierra quedan unos 50.000-60.000 ejemplares del género Pongo, de los cuales el 90 por ciento vive en Malasia e Indonesia. Sin embargo la selva tropical, su hábitat natural, se ha estado destruyendo desde finales de los años 90 para desarrollar plantaciones de palma aceitera con las que producir aceite.

Ambos países son los mayores productores de esta grasa usada en alimentación y cosmética. Además, su demanda ha aumentado especialmente en EEUU y Europa debido a su uso como combustible poco contaminante.

Así, el hecho de que una población tan numerosa haya podido escapar del desarrollo obedece a varias razones: una topografía empinada y brusca, un suelo pobre para el cultivo y las escarpadas montañas de piedra caliza que protegen este enclave natural.

Cabe destacar que recientemente se ha descubierto además otra población de varios cientos de simios en Sumatra. Según Paul Hartman, del US-funded Orang-utan Conservation Service Programme, todos estos descubrimientos indican que todavía hay una oportunidad para salvar a este animal.

De ahí que las organizaciones conservacionistas quieran trabajar con las autoridades locales para proteger dicha área y otras que se encuentran fuera de los parques protegidos de Indonesia.