miércoles, 20 de agosto de 2008

El caballito de mar sufre rutina sexual

Los caballitos de mar también necesitan terapia de pareja. La monotonía de la convivencia no es exclusiva del ser humano y estos simpáticos animales rebajan su frenesí sexual cuantos mayores son sus lazos afectivos. El cortejo se mantiene, pero se lleva hasta el final en muchas menos ocasiones. "Se aburren.

Don't be shy!!Al principio los machos atacan a cualquier hembra a tiro, pero cuando se aseguran a una el porcentaje de apareamientos es muy bajo", reconoce Miguel Planas, director del grupo de Nutrición y Fisiología Larvaria del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC, en Bouzas.

Él es el coordinador del primer proyecto para la cría en cautividad del Hippocampus guttulatus, la especie más habitual en las costas gallegas y de la que se desconoce casi todo, por ejemplo, si esta desgana es exclusiva del acuario: "Tenemos que estudiarlo, aunque es verdad que en el medio natural no están siempre juntos. En cuanto se aparean, el macho desaparece".

Para incentivar su vida sexual, los expertos han optado por concederles breves vacaciones sentimentales. "Los separamos y los volvemos a unir cada quince días. Entonces la actividad de cortejo se vuelve frenética", relata.
Éste es uno de los últimos hallazgos del grupo vigués, que ya el año pasado echó por tierra el mito de la fidelidad del caballito de mar: "Si la pareja permanece junta lo normal es que se mantenga, pero si el macho se queda solo busca otra hembra rápidamente".

Eso sí, ellas son quienes deciden finalmente si introducen los huevos en el saco del futuro padre de sus crías, ya que el caballito de mar es el único animal en el que la gestación es cosa de ellos.

Los detalles de la investigación serán publicados en breve en la revista internacional "Aquaculture", pero los expertos de Investigaciones Marinas aún no han definido la técnica de reproducción final. Del primer intento sólo sobrevive el caballito bautizado como Pin, que en noviembre cumplirá dos años.

En 2007 las crías nacieron de forma prematura y se malograron, y en este tercer año ya se han obtenido cinco camadas "perfectas". La última, de medio millar de crías, el jueves pasado. Y la época de apareamiento no acaba hasta noviembre.

"Hemos multiplicado por diez el número de huevas y por cinco el de crías", explica Planas, que apunta a la mejora de los acuarios y la iluminación. "El nacimiento prematuro pudo deberse a que si el macho grávido permanece con la hembra y está receptiva puede acelerar la liberalización de las crías, por eso este año los separamos hasta que no dan a luz.

La otra razón es un nivel demasiado bajo de ácidos grasos poliinsaturados y hemos diseñado un sistema para multiplicarlos por cuatro en la alimentación", comenta.

Los ejemplares adultos, recogidos en las Rías Baixas, y sus crías nacidas en cautividad se mantienen con artemia, una especie de marón en miniatura que también se cultivan en Bouzas: "Somos los únicos del mundo que lo hacemos así, el resto utilizan también zooplancton. De ahí que resulte más complicado".

Fuente

3 comentarios:

joselito el de la voz de oro dijo...

En todas las especies de la familia Syngnathidae, el macho es que incuba los huevos, si bien es cierto que no en todas las especies existe una transferencia entre padre y embriones. Esto también se da en algunos peces pipa, no sólo en caballitos.
Saludos

Martín Cagliani dijo...

Gracias por el comentario, Joselito! :)

Anónimo dijo...

Para problemas de pareja, nadie puede entenderte mejor que un caballito de mar.

Basta de psicólogos! jua!

Muy buena nota!