viernes, 9 de enero de 2009

Las mariposas se valen de sus alas traseras para dar giros pronunciados

Las mariposas y polillas tienen un don especial para evadir a sus presas, y eso es gracias a sus alas traseras, que si bien no son necesarias para el vuelo cotidiano, sí les ayudan a dar vueltas y giros pronunciados cuando tienen que evadir a un depredador.

mariposa

Imagen por kulyka

“Para evadir a un depredador no hay que ser rápido, sino que hay que ser más errático”, dijo Tom Eisner, entomólogo y coautor del estudio sobre el vuelo de las mariposas publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los colores llamativos, en la naturaleza suelen decir mucho sobre el animal que los luce. Para un depredador, por ejemplo le avisa que esa no será una presa fácil o interesante, ya sea porque tiene feo gusto, tiene veneno, o porque es difícil de atrapar y consumirá mucha energía.

Pero esta es la primera vez que un estudio demuestra por qué las mariposas son tan difíciles de atrapar, y es debido a que sus alas traseras las ayudan a realizar movimientos bruscos en el vuelo.

Cortándole las alas traseras a algunas mariposas, los investigadores descubrieron que sin ellas podían volar normalmente, pero su aceleración se redujo a la mitad. Estas alas traseras las proveen de una fuerza extra para realizar giros inesperados.

Vía Newswise