lunes, 15 de junio de 2009

Prueban que los peces espada migran al sur

EP

Investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO) han constatado por primera vez la migración de un pez espada en el océano Atlántico desde aguas tropicales hacia el sur. En concreto, el centro oceanográfico de La Coruña recibió la semana pasada un pez espada que había sido marcado hace cinco años, por lo que se trata del ejemplar que más tiempo ha pasado en libertad desde su marcado hasta su recaptura en el ámbito del Atlántico Sur.

pez espada Según informó hoy el IEO, el ejemplar recibido esta semana había sido marcado hace más de cinco años por el equipo de Grandes Pelágicos Oceánicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO) y puesto en libertad por un buque palangrero español. Ahora el pez ha sido recapturado por un barco de pesca namibio a más de 2.000 kilómetros al Sur del lugar donde fue marcado.

Así, el IEO celebra la recuperación de esta marca ya que aportará información de gran valía que ahora empezará a analizarse. Es la primera vez que con estas técnicas se constata en el Atlántico Sur un movimiento migratorio desde aguas tropicales del Atlántico Oeste hacia aguas más frías del Atlántico Sur-central, del que ya sospechaban los científicos desde hacía décadas aunque hasta ahora no se había corroborado.

Además, el IEO subraya que el crecimiento experimentado por el pez espada en este lustro coincide con las estimaciones de las tablas de crecimiento para estos peces, las cuales se basan en el estudio de los anillos de crecimiento formados en las espinas del pez, lo que hace confirmar su validez.

El pez espada recibió una marca convencional, de tipo 'spaghetti', en color amarillo y que le colocó el barco palangrero español Ana Barral en enero de 2004 frente a las costas de Brasil. Entonces el ejemplar sólo medía 75 centímetros y pesaba 5 kilogramos. Más tarde fue capturado en febrero de 2009 por un barco palangrero de Namibia a más de 2.000 kilómetros de distancia hacia el sur, cuando medía 175 centímetros y pesaba unos 72 kilogramos.

Para el IEO, el resultado pone de relieve la importancia de los proyectos y campañas de marcado de peces y de la colaboración entre el sector pesquero y los investigadores para que tengan éxito. En esta ocasión el resultado científico ha sido posible gracias a la colaboración de la flota espadera española y el Programa de Marcado Convencional, en colaboración con el IEO de los pescadores namibios.

El hallazgo puede ayudar a conservar mejor a esta especie sobreexplotada.