martes, 11 de enero de 2011

Branquias y dedos son creadas con un mismo proceso genético

Vía SINC

Investigadores estadounidenses y británicos confirman nuevas similitudes evolutivas entre peces y mamíferos. La investigación, que ahora publica online Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), partió de una expedición submarina en Australia y Nueva Zelanda para buscar embriones poco comunes de un inusual pariente de los tiburones, el pez elefante (Gnathonemus petersi).

Investigadores de la Universidad de Chicago (EE UU) y de Cambridge (Reino Unido), demuestran que el pez elefante (Gnathonemus petersi), pariente de los tiburones, emplea el mismo proceso genético para formar los opérculos óseos de las branquias que los lagartos y los mamíferos para formar sus dedos.

Cuando este gen se expresa durante el desarrollo embrionario produce enormes diferencias anatómicas entre el pez elefante y sus parientes próximos de la familia de los escualiformes.

“La investigación destaca cómo la evolución es extremadamente eficiente y se aprovecha de los mecanismos preexistentes, más que inventar otros nuevos”, explica Andrew Gillis, autor principal e investigador en la Universidad de Cambridge. “Con solo pequeñas variaciones del momento cuando o donde se expresa un gen en un embrión, se pueden obtener resultados anatómicos muy distintos en los adultos”.

El estudio, que se publica ahora online en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), confirma que ciertos animales, separados por millones de años de evolución, comparten programas genéticos similares para la formación de sus organismos.

“Es como tener un mismo clavo, que puede utilizarse para tipos de muebles muy diferentes”, afirma Neil Shubin, coautor del estudio y profesor de Biología y Anatomía de los Organismos de la Universidad de Chicago.

“Este pez esotérico, con su sistema anatómico tan particular, muestra aspectos fundamentales sobre el árbol evolutivo: que hay un proceso común compartido por tipos muy distintos de organismos”, añade Shubin.

En busca de similitudes genéticas

Los biólogos evolutivos buscan desde hace tiempo los mecanismos genéticos que hay detrás de las diferencias anatómicas, y por ello estudian los embriones de holocéfalos (peces de esqueleto cartilaginoso y apéndices llamados radios branquiales que crecen hacia fuera) y tiburones. Para comprobarlo, los investigadores tuvieron que viajar al fondo del océano donde los holocéfalos ponen sus huevos.

“Desgraciadamente, al pez elefante le gusta poner sus huevos en bahías fangosas, de aguas frías e infestadas de tiburones, por lo que pasamos meses buscando en lugares de este tipo al sudeste de Australia y Nueva Zelanda.”, señala el investigador británico.

Gillis utilizó las informaciones de pescadores locales y de biólogos de las pesquerías para encontrar áreas de cría del pez elefante potencialmente accesibles en Australia y Nueva Zelanda. Mediante exploraciones submarinas en esas regiones, Gillis y sus colegas pudieron recolectar preciosas muestras de embriones de pez elefante para llevar a los laboratorios de Chicago y Cambridge y hacer más análisis experimentales.

Los datos obtenidos demuestran cómo un pequeño cambio en el momento de la expresión del gen puede producir resultados anatómicos muy diferentes en especies próximas. La dinámica específica del pez elefante, que inicialmente dispone del potencial para tener cinco juegos de radios branquiales, antes de reducir su número a uno, es homóloga a la programación genética de otras especies enormemente diferentes, como los lagartos, que han reducido el número de dedos de sus extremidades.

“Básicamente se demuestra que la historia de las extremidades forma parte de un relato mucho más general: la historia de los apéndices o extremidades corporales”, apunta Shubin. “Hay un conjunto de herramientas común para todos los apéndices o extremidades corporales que conocemos; todos ellos son versiones que parten de un tronco común desde la perspectiva del desarrollo”, concluye el científico.

Fuente: SINC

martes, 23 de noviembre de 2010

Serpientes voladoras, su secreto

En el sudeste asiático viven varias especies de serpientes que pueden llegar a saltar recorriendo distancias de hasta 24 metros. Se les llama serpientes voladoras, pero no tienen alas, ni nada que las ayude a planear, así que ¿cómo es que logran semejantes acrobacias?

image

Serpientes como la Chrysopelea paradisi pueden saltar de un árbol a otro a distancias de más de 20 metros. Al parecer antes de saltar, las serpientes se aplanan y ondulan su cuerpo de lado a lado mientras están en el aire, como si se estuviesen deslizando por tierra. De este modo consiguen planear con velocidades realmente rápidas, de hasta 10 metros por segundo.

En un nuevo estudio, los especialistas grabaron a las serpientes durante todo el proceso, y para poder registrar cada detalle pusieron pequeños puntos blancos en el cuerpo de las serpientes para así poder medir mejor cada movimiento.

Lo interesante es que las serpientes no están horizontales mientras planean, sino que se ubican en unos 25º en relación al flujo de aire creado durante el vuelo. La parte frontal de sus cuerpos los mantienen bien firmes en la vertical, si bien de forma horizontal siguen ondulando como si se deslizaran en tierra. Pero la cola la mueven también de arriba a abajo.

De este modo logran crear una fuerza hacia arriba, lo que les permite deslizarse en el aire, planear, en vez de simplemente caer, y esto sin ayuda de un buen par de alas, o una membrana como tienen algunos mamíferos planeadores.

Fuente: Livescience 

Y aquí pueden ver un montón de videos:

http://homepage.mac.com/j.socha/video/video.html

lunes, 8 de noviembre de 2010

Rayos X animales

Hoy se cumplen 115 años de la invención de los rayos x, vamos a conmemorarlo con imágenes de unas cuantas radiografías de animales.

Rayos x de una pitón digiriendo a una rata (clic para la original)

image

Rayos x de un Kiwi  y de un hipocampo (clic para la original)

image image

Rayos x de una rana y de un mono (clic para la original)

image image

Rayos x de otra pitón tragando, esta vez a un gato (clic para la original)

image

Rayos x de un pez agujón

image

viernes, 29 de octubre de 2010

Mono sin nariz alérgico a la lluvia

En Birmania, una nación del sudeste asiático, todavía hay extensas zonas de selva inexploradas por la ciencia. Allí, en los bosques motañosos, acaban de descubrir una nueva especie de mono de los más curioso: tiene la nariz hacia adentro, y según los locales esto le hace estornudar cuando llueve, entonces mete la cabeza entre las piernas cuando llueve para que no se le meta el agua en la nariz.

mono sin nariz

Esto según las historias populares de los habitantes de la región, ya que para la ciencia permanecen esquivos. Son tan raros que no han sido capturados, ni fotografiados con vida.

Los científicos calculan que habrá apenas unos 260 a 330 indivíduos de esta especie cuyo nombre científico es Rhinopithecus strykeri. Obviamente está en peligro de extinción al ser tan pocos, y al tenerse tan escasa información sobre ellos.

Para poder calcular cuantos son y, aunque no lo crean, para armar la foto de arriba, se han basado en los restos óseos de ellos que se descubren de vez en cuando los cazadores. La imagen de arriba fue hecha con photoshop.

Vía Nature

Gracias Jesús por pasar el dato (Según Jesús es parecido a Michael Jackson, y tiene razón!)

miércoles, 6 de octubre de 2010

Pez que amamanta a sus crías

BBC-LA Nacion

Científicos descubrieron un raro pez que amamanta a sus crías. Y lo más sorprendente es que éstas maman cuando son embriones dentro del cuerpo de la madre.

image Se sabe que los mamíferos amamantan a sus crías y les pasan nutrientes en la leche abastecida en las glándulas mamarias. Y este proceso ocurre cuando las crías nacen. Pero nunca se había visto el amamantamiento en los peces.

Ahora, biólogos de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, descubrieron que el raro pez zoarcido (Zoarces viviparus) utiliza folículos ováricos para amamantar a sus crías.

Esto, dicen los investigadores en Journal of Experimental Marine Biology and Ecology (Revista de Biología y Ecología Marina Experimental), podría explicar por qué esta especie puede dar a luz a tantas crías vivas y de tamaño tan grande.

La hembra puede tener entre 30 y 400 crías de entre 3 y 5 centímetros de largo. El zoarcido se encuentra cerca de las aguas costeras de grandes partes de Europa, desde el Canal de la Mancha hasta el Mar Báltico y el Mar Blanco en el océano Ártico.

Entre los peces, éste es el que pasa uno de los embarazos más largos, que puede durar hasta seis meses.

Además, suele parir durante el invierno cuando las temperaturas del agua son extremadamente frías. Otros peces, como el guppy y el molly, también dan a luz a crías muy desarrolladas.

Pero tienden a tener una gestación corta de sólo unas cuantas semanas y sus embriones se alimentan con el saco gestacional dentro del cuerpo de la madre.

Así que hasta ahora había sido un misterio cómo el zoarcido europeo alimentaba a sus crías, porque los sacos gestacionales no pueden sostener a los embriones que se desarrollan más de seis meses.

"Los mecanismos exactos del desarrollo de los jóvenes peces ha sido tema de investigaciones extensas durante el pasado medio siglo", explica el profesor Peter Skov, quien dirigió el estudio.

Folículos especiales. El profesor Skov y su equipo encontraron la respuesta de esa interrogante.

Descubrieron que los embriones del zoarcido maman. "Esto nunca antes había sido documentado en el zoarcido" dice el investigador. Los embriones realmente maman de folículos ováricos, ingiriendo nutrientes y gases de esas estructuras internas.

En los mamíferos, los folículos ováricos producen óvulos que después maduran a medida que pasan hacia el útero donde ocurre la fertilización.

Una vez en el útero el embrión obtiene nutrientes y oxígeno en la placenta por medio del cordón umbilical, y después del nacimiento continúa nutriéndose con el amamantamiento.

"En el zoarcido, el óvulo también es producido y madurado en el ovario con los folículos, igual que en los mamíferos" explica a la BBC el profesor Skov. "Pero la fertilización, y todo el periodo gestacional, se lleva a cabo allí mismo porque estos peces no tienen útero".

Después de que se han agotado las reservas del saco gestacional, los zoarcidos adhieren sus bocas a un folículo ovárico, el cual tiene un canal en su punta por la cual pueden fluir líquidos y nutrientes. Este fluido folicular es una fuente rica en proteínas, ácidos grasos y glucosa.

Y también está saturado de oxigeno, lo cual ayuda a ventilar las branquias del pez en desarrollo. Cada embrión se adhiere a un folículo único.

"Esto asegura una distribución igualitaria de nutrientes" dice el profesor Skov.

Los científicos llevaron a cabo el descubrimiento por accidente, cuando investigaban la fisiología de este pez.

El profesor Skov estaba haciendo una disección de una hembra embarazada muerta cuando descubrió a los embriones adheridos a los folículos ováricos.

"Nos quedamos totalmente sorprendidos con este hallazgo" dice el científico.

"Nuestro trabajo cambia lo que conocíamos sobre la reproducción de los zoarcidos, y quizás también se aplica a otros peces".

sábado, 18 de septiembre de 2010

Los murciélagos también tienen dialectos y acentos

Vía El Mundo:
No sólo las personas tienemos acentos diferentes. Según un equipo de científicos australianos, los murciélagos también se distinguen regionalmente por su forma de comunicarse entre ellos.
image
Los diferentes 'dialectos' permiten a los investigadores identificar a las distintas especies, para poder así protegerlas.

El investigador Brad Law, del Centro de Ciencia Forestal australiano, advirtió que los murciélagos de los bosques de Nueva Gales del Sur, en Australia, emiten un sonido diferente del resto. Esto confirmaba las sospechas de que los murciélagos, al igual que otros animales como los delfines o los cachalotes, tenían diferentes tonos regionales. Para demostrarlo, los investigadores analizaron alrededor de 30 llamadas de distintas especies de murciélagos. A partir de dichos sonidos, desarrollaron un programa informático que permite identificar a estos mamíferos a lo largo de la costa, cuantificarlos y así protegerlos.

Los murciélagos emiten ultrasonidos de alta frecuencia para orientarse en el vuelo y cazar, inaudibles para el ser humano, mediante contracciones de la laringe. Estos sonidos pueden variar en frecuencia, ritmo, duración e intensidad según de la especie de la que se trate.

Recopilaron y estudiaron 4.000 sonidos de estos animales para crear un sistema capaz de desarrollar claves de identificación de los distintos 'acentos' de murciélagos que habitan en distintas regiones de Nueva Gales del Sur. Sin embargo aún se encuentran en la primera fase de investigación y deben perfeccionar algunos aspectos. "Necesitamos mejorar nuestra habilidad para distinguir entre especies que tienen el mismo tono de llamada y debemos aumentar la velocidad de identificación de estas llamadas", asegura Law.