sábado, 13 de septiembre de 2008

Peces que se hacen los desinteresados a fin de conseguir algo

Nota interesante publicada en El colombiano:

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…cuando hay competidores en la vecindad, los mollies Poecilia mexicana tratan de ocultar cuál es la hembra de sus preferencias.

En un informe presentado en Current Biology, Martin Plath y colegas determinaron que hacen creer su desinterés en las hembras cuando ven que hay otro macho en la escena. Es más, cuando saben que hay intrusos en la escena, cortejan hembras que no son de su atracción. La razón es más que válida: se conoce de tiempo atrás que los mollies copian la elección que hace uno de ellos.

"Es muy interesante que un pez sea capaz de tan sofisticada conducta", indicó Plath, científico de las universidades de Potsdam en Alemania y Oklahoma en Estados Unidos.

Se revelan así en animales pequeños rasgos que se creían exclusivos de los humanos. Además: que no se necesita conciencia de sí mismo para inducir un comportamiento mentiroso.

No es la primera vez que se encuentran animales tramposos. Las urracas, por ejemplo, engañan a sus rivales cuando esconden alimento. Hay aves que ocultan a las hembras sobre si se han apareado como para tener otra aventura, pero según Plath sí es la primera que se muestra que un macho oculta a otro sus preferencias de apareamiento.

En el estudio, se colocaron dos hembras en un tanque. Introdujeron un macho y observaron sus avances sexuales por cinco minutos, incluyendo los intentos de apareamiento, y repitieron el experimento con distintos individuos. Tras los ensayos, de inmediato repitieron el experimento, pero incluyeron otros machos en la mitad de los encuentros.

En la primera prueba, los machos dirigían con mayor frecuencia sus avances sexuales hacia la hembra grande. En la presencia de otro macho, de repente caía su interés sexual en las hembras y cuando hacía algún movimiento era hacia la hembra menor.

Esas señales pueden ser una estrategia de apareamiento para alejar a sus rivales de la hembra preferida, de manera que incrementan las posibilidades de paternidad.

No todo es tan claro. Se requerirán más estudios sobre el tema para evaluar la potencial copia de conducta y la trampa en poblaciones en su medio natural, pues la copia en la elección de compañera no puede ser estable desde el punto de vista evolutivo si los machos siempre tienen una oportunidad de burlar a sus rivales.

Después de todo, si los machos siempre intentan el engaño, cualquier macho que no caiga en él tendría acceso fácil a la compañera preferida para el apareamiento.